Las asociaciones de salud piden a la administración estadounidense que tome medidas contra la proliferación de productos de nicotina comercializados sin aprobación regulatoria previa.
Seis importantes organizaciones de salud pública de Estados Unidos enviaron recientemente una carta conjunta a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) advirtiendo sobre las intenciones de gigantes tabacaleras como RJ Reynolds y Altria de distribuir nuevos productos de nicotina sin obtener la aprobación requerida. Estas organizaciones exigen una respuesta clara y enérgica de las autoridades sanitarias federales, así como del Departamento de Justicia, ante lo que perciben como un claro intento de eludir el marco legal establecido para la protección de la salud pública.
La autorización previa como salvaguardia regulatoria
Desde la creación de la Ley de prevención del tabaquismo familiar y control del tabaco En 2009, todos los productos de nicotina y tabaco debían obtener la aprobación de la FDA antes de su comercialización en el mercado estadounidense. Esta regulación busca garantizar que cada producto se someta a un riguroso análisis científico, midiendo tanto sus efectos en la salud individual como su impacto general en el control del tabaco.
Para conseguir esto autorización de comercialización (Orden de Comercialización Concedida o MGO), los fabricantes deben proporcionar un expediente detallado que incluya datos sobre la composición, los posibles efectos sobre la salud y los riesgos de iniciación en no fumadores y jóvenes. Si bien el plazo legal para la tramitación de las solicitudes es de 180 días, en la práctica, este proceso puede tardar mucho más debido a la complejidad de los productos evaluados. Sin embargo, hasta que se emita oficialmente la MGO, la comercialización sigue estando estrictamente prohibida.
El sistema se considera un pilar del control del tabaco en Estados Unidos, diseñado para frenar la introducción de dispositivos potencialmente dañinos y no examinados en el mercado y al mismo tiempo fortalecer los esfuerzos de salud pública.
Proyectos de marketing sin aprobación oficial
A pesar de esta obligación, varios grupos industriales han revelado públicamente sus planes de lanzar nuevos productos de nicotina, sin esperar la aprobación de la FDA.
RJ Reynolds, por ejemplo, está considerando implementar Vista uno, un vaporizador desechable hecho con nicotina sintética, estará disponible en varios estados para finales de 2025. El dispositivo, disponible en sabores como Frambuesa Chill, Sandía Chill y Melón-Frutos, se dirige a un mercado particularmente popular entre los jóvenes estadounidenses. Datos recientes indican que los cigarrillos electrónicos desechables son ahora la forma más común de consumo de nicotina entre los estudiantes de secundaria y preparatoria.
Esta estrategia representa un cambio significativo para Reynolds y su empresa matriz, British American Tobacco (BAT), antaño firmes defensores de marcos regulatorios estrictos. Ahora, ante la creciente popularidad y el peso económico del sector del vapeo desechable —en gran medida dominado por empresas que no cumplen las normativas—, BAT aspira a recuperar el control, a la vez que busca posicionarse como una alternativa regulada a las marcas independientes.
De hijo de côté, Altria, a través de su filial Helix, planea comercializar bolsas de nicotina ¡Adelante! MÁS En varios estados, estos productos aún no han recibido la autorización necesaria. Este cambio de rumbo contrasta marcadamente con las declaraciones previas del grupo, que reconocía la ilegalidad de tal enfoque sin validación previa.
Las ONG consideran estas medidas como un claro intento de erosionar la autoridad de la FDA y un mayor riesgo de proliferación de productos no aprobados, que ya están aumentando drásticamente en el mercado estadounidense.
Las ONG exigen una respuesta inmediata y decidida
Las seis organizaciones detrás de esta alerta, incluida laAsociación Americana del Corazón, laLa Academia Americana de Pediatría, la Campaña para niños sin tabaco y Iniciativa de la verdad – están exigiendo acciones firmes por parte de la FDA y del Departamento de Justicia.
Según ellos, permitir la libre circulación de estos productos sin sanciones socavaría el proceso de evaluación regulatoria y debilitaría permanentemente el poder de control de las autoridades sanitarias. Insisten en que venderlos sin MGO constituye un delito y exigen que se emprendan acciones legales contra los fabricantes involucrados.
En su carta, las ONG también señalan que RJ Reynolds ya había comercializado sobres en 2024. Velo Plus sin autorización, lo que refleja una estrategia deliberada de eludir la ley.
Finalmente, reiteran su solicitud de reunirse con la FDA para explorar soluciones concretas que refuercen la aplicación de la normativa. Consideran que la credibilidad del sistema regulatorio y la protección de las nuevas generaciones dependen ahora de la capacidad de las autoridades para responder con firmeza a estas maniobras industriales.

