Han pasado varios años desde que conocemos perfectamente los riesgos del tabaquismo pasivo, es decir, los parientes de un fumador que también inhala humo tóxico. ¡Pero de lo que se habla mucho menos es de que este hábito también afecta a nuestras mascotas!
¡LOS ANIMALES TAMBIÉN SON VÍCTIMAS DE TABACO!
Si una mascota vive en el hogar de un fumador, él o ella experimentarán los estragos del tabaquismo pasivo al igual que la relación directa del fumador.
Un estudio científico realizado por la Universidad de Glasgow a finales de año 2015 ha establecido así un vínculo directo entre el riesgo de enfermedades en perros y gatos y en los ambientes ahumados por los cigarrillos. Los animales respiran el humo y lamen su abrigo sobre el que se han depositado las partículas tóxicas que emanan de los cigarrillos.
Los gatos en particular, estarían expuestos debido a su hábito de inodoros intensivos. En cuanto a los perros esterilizados que viven con un fumador, tienden a ganar mucho más peso. Fumar cerca de sus animales aumentará significativamente el riesgo de cáncer en su loulou (linfoma, cáncer del hocico, cáncer de pulmón ...) y, por desgracia, todos son fatales.
Otras enfermedades también están relacionadas con el hábito de fumar en animales: bronquitis, alergias, irritación ocular, conjuntivitis ... Los fumadores multiplican por dos el riesgo de que su mascota desarrolle una patología cancerosa. Un riesgo que se triplica si el maestro en cuestión fuma más de un paquete al día. Finalmente, el riesgo se cuadruplica si ambos maestros fuman en el hogar.
Fuente : Ohmymag.com

